La fatiga, la disposición y el sueño se han convertido un componente crítico de la salud y seguridad en el centro de trabajo.  A menudo la fatiga no se detecta y es difícil de predecir, además de que se encuentra entre los riesgos más complicados que los trabajadores enfrentan en la actualidad. El control eficaz de la fatiga y la disposición requiere más que simplemente medir el sueño de la noche anterior.

La mina Peñasquito de Goldcorp permanece alerta a los riesgos de accidentes relacionados con la fatiga y está implementando un sistema predictivo para monitorear la fatiga como parte de la gestión de riesgo del sitio.

En 2018, seis sucesos potencialmente fatídicos en Peñasquito estuvieron relacionados de manera directa con el estado de cansancio o agotamiento de los conductores. Cinco de estos sucesos resultaron en choques con volquetes y se identificó a la fatiga experimentada por los conductores como un importante factor que contribuyó a estos accidentes.

En respuesta a estos riesgos, y para entender mejor el rol que tiene la fatiga en nuestras operaciones, Peñasquito decidió buscar nuevas soluciones que pudieran adaptarse al sistema Guardvant, el cual se encuentra actualmente instalado en los volquetes para monitorear la fatiga. Guardvant es una tecnología de seguimiento del movimiento ocular que detecta si un conductor está distraído o se está quedando dormido al volante. Una computadora y una cámara en la cabina del operador registran los movimientos de los párpados del conductor e identifican los eventos de fatiga y micro sueños.

El equipo de Peñasquito junto con Fatigue Science, un destacado experto en soluciones de medición, predicción y análisis de la fatiga, realizó una prueba piloto en la tercera quincena de 2018. La meta era evaluar el nivel de gravedad del riesgo de fatiga en 70 individuos. Los participantes usaron Readiband™ de Fatigue Science, un dispositivo que se usa en la muñeca, por 30 días, el cuál midió la cantidad y calidad del sueño, así como sus niveles de alerta. Se dividió a los participantes en cuatro grupos en turnos de mañana y noche.

Las pruebas resultantes indicaban que los participantes sentían fatiga durante 18,9 % de las horas trabajadas y dormían un promedio de 6,2 horas. Los participantes diurnos sentían fatiga durante 8,9 % de las horas trabajadas y dormían un promedio de 6,4 horas. La exposición a la fatiga descendía ligeramente durante el cambio de turno. Los participantes nocturnos sintieron fatiga durante 49,0 % de las horas trabajadas, además se encontraban en un estado de fatiga mientras trabajaban y dormían un promedio de 5,4 horas. Los resultados proporcionaron a Peñasquito un punto de referencia para las mejoras en monitoreo de los niveles de alerta y confirmaron que el sitio necesitaba mejorar la gestión de riesgos de fatiga.

Como resultado, Peñasquito se encuentra implementando una solución predictiva de control de fatiga para más de 1000 empleados en la mina. Los empleados están equipados con unas pulseras Readiband™ y con la aplicación de su software móvil, de modo que puedan controlar sus niveles personales de fatiga y disposición antes de y durante sus turnos. En aras de la seguridad del empleado, la gestión también utiliza un tablero de predicción de fatiga antes de iniciar cada turno para evaluar e intervenir de forma proactiva en cualquier personal de operaciones que parezca tener riesgo de experimentar altos niveles de fatiga durante el próximo turno, y para apoyar a los trabajadores que presenten fatiga crónica o aguda.

La implementación empezó a finales de enero en 2019 y durará 12 meses. La meta es medir la calidad y cantidad de sueño, y crear perfiles de salud para cada empleado, principalmente para los conductores. Los nuevos perfiles de salud pueden sugerir cambios en el estilo de vida como incrementar las horas de sueño, así como mejorar la nutrición tanto dentro como fuera del sitio.

“Entendemos que monitorear y examinar la fatiga y la disposición del empleado tiene beneficios económicos sustanciales, además de reducir las lesiones y el tiempo perdido, mientras que se incrementa la productividad y satisfacción del empleado”, menciona Victor Vdovin, Gerente de Operaciones Mineras en Peñasquito. “Mediante la colaboración cercana con Fatigue Science, contamos también con el apoyo total del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, que representa a nuestros empleados mineros, para implementar el programa de control de fatiga. Queremos garantizar que cada uno de nuestros empleados se vaya a casa sano y salvo al final de cada turno”.

Asimismo, durante los siguientes meses se estará incrementando las tecnologías de control de fatiga con el desarrollo e implementación de un Programa Integral de Bienestar y Salud del Empleado. El programa incluye:

  • Exámenes médicos y monitoreo biológico de rutina.
  • Estudios de contaminantes ocupacionales (ruido, sílice, plomo, etc.).
  • Promoción de la salud: nutrición, tabaquismo, vida sedentaria, etc.
  • Gestión de riesgos de fatiga.
  • Estilo de vida: complejos deportivos, dormitorios para el personal y cafeterías.
  • Factores psicosociales.

Al reconocer que la fatiga es un riesgo operacional para la salud y está relacionada con la calidad de vida en casa y en el trabajo, así como con factores como la comunicación abierta entre el personal y los supervisores, Peñasquito busca utilizar las tecnologías combinadas para poder identificar, controlar y predecir la fatiga antes de que ocurra.  Esto mejorará la seguridad, el desempeño y los niveles de alerta, y garantizará también que las operaciones mineras sean lo Suficientemente Seguras para Nuestras Familias.

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