La responsabilidad social y la gestión medioambiental son prioridad en El Sauzal, a medida que la mina completa su proceso de restauración. El sitio ha generado más de 1.7 millones de onzas de oro y ha dado como resultado muchos beneficios para las personas locales y antiguos empleados.

Después de la adquisición de El Sauzal de Glamis Gold en 2006, hemos estado planeando un legado de impacto positivo en la comunidad para esta región montañosa y remota de México. La planificación incluía contribuciones socioeconómicas inmediatas y a largo plazo y estrategias de cierre para la rehabilitación del sitio, además de utilizar estrategias innovadoras que han establecido puntos de referencia de la industria.

Antes del desarrollo de El Sauzal, los 2,000 residentes alrededor de la mina estaban aislados con pocas carreteras y sin electricidad. Los empleos eran escasos, así como las fuentes de agua seguras, servicios médicos y alimentos nutritivos. En asociación con varias ONG locales y nacionales, autoridades estatales y grupos locales, se identificaron las necesidades de la comunidad a través de estudios de referencia y se incorporaron valores culturales en cada nueva iniciativa. Desde entonces, se han creado infraestructura, salud, educación, capacitación profesional y empleos de vital importancia.

Un fin limpio
El trabajo medioambiental ha estado en curso desde principios de 2013 para prepararnos para el cierre en función de las consultas regionales, financieras, legales, sociales y de seguridad.

Se ha desmantelado la planta de procesamiento y El Sauzal fue la primera mina en ser reconocida por el Instituto Internacional para el Manejo del Cianuro por desmantelar satisfactoriamente una planta de acuerdo con el Código Internacional del Manejo del Cianuro. También nos estamos asociando con Ecos A.C., una organización imparcial sin fines de lucro que se especializa en la sustentabilidad social y medioambiental.
Para prevenir futuros drenajes de ácido, el área de almacenamiento de relaves y botaderos de material estéril fueron recontorneados, cubiertos y sembrados con más de 300,000 plantas locales y hierbas naturales. Este proceso implicó mover más de cinco millones de toneladas de residuos minerales de roca y 1.2 millones de toneladas de relaves para establecer relieves finales y estables, así como instalar más de siete kilómetros de canales de desviación en terrenos muy empinados alrededor y sobre la zona de disturbios de la mina para mantener el área seca.
Se removieron edificaciones, campos e instalaciones y se reforestó el área con árboles y vegetación nativa, así como casi 1,000 hectáreas de tierras y hábitat circundantes. La demolición incluyó remover todo lo que se llevó al sitio durante sus años de operación. No se dejó ninguna infraestructura sobre el suelo.
“El cierre de la mina representa un legado positivo que dejamos a nuestras comunidades y en la tierra que recuperamos. Al finalizar ahora las actividades físicas en El Sauzal, hemos comenzado el proceso de supervisar el buen estado de la tierra y el agua, mientras trabajamos para devolver la tierra a los propietarios”, dice Chris Cormier, Vicepresidente de Recuperación y Cierre.
Nuestro objetivo final es llegar a un círculo completo con crecimiento social y ecológico que continuará mucho después del ciclo minero.
Vea el video para ver esta recuperación en acción.

Para más información sobre el compromiso de Goldcorp para la sustentabilidad, visite el Informe de Sustentabilidad 2016.

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